Ironmen: una historia que merece ser contada

Como ya sabéis recientemente he descubierto que me gusta escribir sobre cosas que me gustan. Así que hoy quiero escribir sobre el proyecto personal en el que está inmerso mi buen amigo Santiago Vallado. Y es que no sólo hay que reconocer el trabajo bien hecho, sino que para que éste sea posible también hay que apoyarlo.

Yo he aportado en la campaña de crowdfounding de Santiago para su proyecto documental Ironmen, porque estoy seguro de que será un excelente trabajo. Porque creo que es una de esas historias que está ahí, llena de posibilidades, con un gran atractivo y un absoluto desconocimiento por parte de la mayoría. Esperando a que alguien se fije en ella y la saque a la luz.

Con independencia de que Ironmen sea un proyecto fantástico, yo apoyaría a Santiago en cualquier proyecto personal que emprendiese, por lo mucho que me ha ayudado ha hacer posibles mis proyectos personales. Sin más remuneración que mi total agradecimiento y apoyo.

Sin Santiago, Creatividad Espiritual (en Esquire) no hubiese sido posible. Su entusiasmo y las ganas de crear contenido, nos hicieron que nos liásemos la manta a la cabeza para hacer sin presupuesto un proyecto que sin duda vale mucho más de lo que los medios pagan por el contenido. En este caso, eso fue: nada.

También hizo posible el vídeo de la campaña de crowdfounding de Miudo, sin más recompensa que la invitación a comer tras el rodaje. Y no sólo eso, sino que además apoyó a la consecución del objetivo de crear la revista más pequeña del mundo aportando en la campaña.

Así que seguro que si has disfrutado con Miudo o con Creatividad Espiritual en su momento, tú también tienes una deuda con Santiago. Lo bueno es que la puedes saldar ahora apoyando su proyecto de documental y aquí no valen las excusas de ahora me viene mal o este mes está complicado, porque cada euro suma (y el cargo en la tarjeta no te lo hacen hasta que se acabe la campaña).